Si bien es un debate que ya tuvo lugar en San Juan, con un resultado que considero muy malo para la industria nacional, resulta decepcionante constatar que, en el marco de los megaproyectos de cobre en la cordillera sanjuanina (como el proyecto Vicuña, de Lundin Mining y BHP), estas empresas hayan adjudicado a la empresa china PowerChina la provisión de estructuras habitacionales prefabricadas, con capacidad para albergar hasta 5.000 personas. Si las empresas mineras licitan la construcción de semejante infraestructura, considero que resultaría lógico y estratégico incluir una cláusula de Right of First Refusal que otorgue preferencia a la empresa o consorcio argentino que haya presentado la oferta más competitiva en términos de calidad, plazo y costo. Aunque reconozco y comparto muchos de los aciertos de la agenda de libertad económica impulsada por el Gobierno nacional, omitir mecanismos que defiendan e impulsen el desarrollo de la cadena de valor en las provincias mineras corre el riesgo de transformar al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) en un compendio de buenas intenciones con muy pobres resultados para la industria y los trabajadores argentinos. Esperemos que este caso no sea el botón que baste como muestra.
Humberto Solá Cánepa
hsola2@hotmail.com